Limpieza Facial Básica con Vapor y Extracción

¿En qué consiste el tratamiento?

La limpieza facial básica con vapor y extracción es un procedimiento esencial de higiene cutánea que ayuda a mantener la piel equilibrada, libre de impurezas y con un aspecto saludable. Combina técnicas manuales y equipos específicos para favorecer la apertura de los poros, la eliminación de residuos y la relajación muscular.

Fases del tratamiento

  • Limpieza inicial: Retiro de impurezas superficiales, restos de maquillaje y sebo acumulado.
  • Aplicación de vapor: El vapor templado ayuda a ablandar la capa superficial de la piel y a dilatar los poros, facilitando el proceso de extracción.
  • Extracción con lápiz de succión: Dispositivo diseñado para eliminar puntos negros, comedones e impurezas sin agredir la piel, dejando la superficie más suave y limpia.
  • Masaje cervical relajante: Maniobras suaves en la zona del cuello y hombros para reducir la tensión y favorecer la sensación de bienestar.

Beneficios del tratamiento

  • Limpia profundamente los poros.
  • Suaviza la textura de la piel y mejora su aspecto general.
  • Reduce la obstrucción y previene la formación de imperfecciones.
  • Aporta una sensación inmediata de frescura y relajación.
  • Favorece la oxigenación cutánea y la renovación celular.

Indicaciones

Recomendado para mantener el equilibrio de la piel en personas que buscan una higiene facial regular o presentan:

  • Acumulación de impurezas.
  • Puntos negros o comedones.
  • Textura irregular o piel apagada.

Frecuencia sugerida

Para obtener resultados continuos y una piel saludable, se recomienda realizar una sesión una vez al mes.

Consideraciones previas

  • No requiere preparación especial.
  • Se aconseja acudir sin maquillaje el día de la sesión.
  • Debe informarse si existen irritaciones o tratamientos dermatológicos recientes.

Cuidados posteriores

  • Evitar la exposición solar directa durante las primeras 24 horas.
  • Utilizar protector solar si se realiza actividad al aire libre.
  • No manipular ni presionar la piel tratada.
  • Mantener la piel hidratada con productos adecuados al tipo de piel.

Contraindicaciones

  • Procesos inflamatorios activos en la piel.
  • Infecciones cutáneas o heridas abiertas en la zona a tratar.